Texto no restringido

Aunque, si bien se piensa, ¿de qué sirve mucho texto, mucho vocabulario, si la gente -el elemento joven, sobre todo, diría- utiliza tan poco vocabulario ya (¿a lo mejor es que le ha dado mucha carga, a ese poco?)

domingo, 29 de diciembre de 2013

Leyendo, con retraso, ya sé, pues no había caído antes, en mis manos, el libro la colección de artículos periodísticos -es un compendio de los años 2005 a 2009- de Arturo Pérez-Reverte, el escritor de novelas, publicadas y vendidas con gran éxito, incluso hechas película, algunas, me cunde el asombro, me descoloca, la rabia con que arremete contra los que pelean por la autodeterminación -o léase independencia- en Cataluña, sobre todo, pues ahora, el Principat está más en candelero, y en Euskal Herria. En mi muy modesta opinión, lo que escribe en dichos artículos Pérez-Reverte chorrea envidia, despecho, resentimiento... y no me explico yo por qué, a qué se debe todo eso exactamente. Por contra, su añoranza de cuando España era el enorme imperio que fue -de corta duración, por lo demás- cuando reinaron los Austrias, unos advenedizos extranjeros, no lo perdamos de vista, se atisba de enormes proporciones. Para este escritor, todo parece reducirse al concepto 'España', Estado, además, poderoso -eso quisieran él y otros- y centrípeto. Según él y los de su cuerda o cordada, sólo existe la nación española, a las demás, al resto, periférico como incluso lo es su 'Mursia', (así la llama él), respecto a Madrid, que nos den mucho -más bien que nos quiten, se diría-. No sé por qué he eludido leer cualquiera de sus libros, lo cual es una lástima, pero otros de mi familia sí lo han hecho y les ha gustado -es el caso de 'La Tabla de Flandes'- aunque, si se guía por sus aberraciones ninguneadoras, en lo que respecta a la historia de Navarra -con inclusión de todos sus demás territorios-, Cataluña, Ídem del lienzo, pues, oye, lo siento, no sé... Al menos, de Fernando Sánchez Dragó, otro que, me atrevería a decir, parecido baila, se puede extraer -y deleitarse- con su tremenda logorrea, sí, pero al mismo tiempo documentadísima escritura sobre los antiguos pueblos que habitaron la Península Ibérica, como, entre otros, los Cunetes, creo recordar, que caerían hacia Murcia o por ahí, precisamente, patria del insigne que nos ocupa, creo. Pues eso, que no sea tan excluyente, parcial, sobre la historia y origen de su adorada España, y al mismo tiempo, agresivo, faltón, ultrajante con otras historias de otros pueblos que tal vez le den sopas con honda a esa, no sé si entelequia de 'España'. Ya que, no olvidemos en qué quedó Castilla después de los Comuneros: eliminada, engullida a beneficio del imperio que querían los Reyes Católicos y, antes que ellos, Carlos I /España/ y Quinto /Alemania/, el iniciador de la saga, quien no dudó en recluir a su propia madre, Juana, tildándola de loca, muy oportunamente, puesto que le estorbaba para sus desmesurados planes de grandeza, y era mujer... Y si hablamos de otros reinos, como el de León, tan ignorado, el de Galicia, grande así mismo un día, sin duda. Traigamos a colación la tierra del Principado de Asturias, según la clasificación actual, invadida por visigodos, que reivindican -él, entre otros- como tan cristiana y española, hablemos también de la extensa y rica Andalucía, a la que no pararon, tampoco de acosar y hostigar, con bien de soldadesca armada hasta los dientes, claro, hasta conquistarla aquellos Reyes Católicos que tanto reverencian los de la calaña, en ideas, de este eximio miembro de su dilecta RAE... ¡Menuda historia! Con ejércitos que superaban en muchísimos 'honrados mercenarios' a los pueblos invadidos, pasando por las armas a todo cristo (por plagiar su estilo de escritura), ¡así cualquiera!. Por todo ello, me permito yo, desde mi 'ignorante' posición de lega en las lides de escribir, decirle a este don figura, que siga de -jodido a la vela- en su barco de no sé cuántos palos, que navegue todo lo que quiera y que deje a otros -pueblos, naciones- navegar ellos también en paz, en pos de su independencia y libertad hasta lograrla. Amén, ¡Adioooos!

jueves, 10 de octubre de 2013

Mujeres de vida singular

Como lo fue la corta vida de Luisa Sanfelice, que murió decapitada en Nápoles el 11 de septiembre de 1800, cuando contaba treinta y seis años.

Fue una de las cabecillas de la revuelta jacobina y protagonista junto con otros, de la República napolitana de 1799.

La condenaron los borbones, ¡cómo no! Los mismos borbones que, de regreso a Nápoles organizaron una represión violenta y cruel, intentando borrar todo rastro de la República napolitana.

La reina María Carolina, esposa del rey Fernando y hermana de María Antonieta, asesinada durante la Revolución francesa se ensaña con una furia especial contra las damas napolitanas que han abrazado la causa jacobina.

Forzaron a Luisa a casarse, a los 17 años con su primo Andrea, un año mayor que ella. Él está de oficial en el ejército borbónico y aun cuando son pobres al casarse, en pocos años lo serán más, por la afición del joven marido al juego y al derroche.

Con tres hijos, Luisa queda en la más completa miseria. El rey los separa, desterrando al marido al feudo de Agropoli, mientras que a Luisa la encierra en el convento de Montecorvino, habiendo vivido sólo tres años con su marido.

A pesar de que los jóvenes esposos intentaron una y otra vez lograr el permiso para reunirse, ya que aún se aman, al parecer, Luisa tendrá un cuarto hijo del que se ignora quién fue su padre.

Nápoles fue jacobina por un periodo fugaz, y conoció muchas dificultades. La recién instaurada República carece de todo; de fondos, de ejército y también del apoyo concreto de los franceses, quienes cuando llegan a la ciudad lo hacen más como ocupantes que como aliados -esto resulta déjà vu, por estos pagos, cuando de República se trata, quiero decir, que parece taaan tabú vs la poderosa y eterna, como la Iglesia de Roma, monarquía-.

Por fidelidad, devoción..., a no se sabe cuál de sus varios amantes, Luisa se quedó en Nápoles, y cuando Fernando volvió, y a pesar de la amnistía que decretó para evitar gastos en las prisiones, eso no afectó a Luisa Sanfelice, a quien consideraron "rea de Estado"

Con la República jacobina plantaron la semilla de la unidad de Italia.

Una vez inaugurada la estación de la clemencia, el verdugo oficial, Mastro Donato puede descansar un poco. Por ello, cuando se decide la ejecución de Luisa Sanfelice, nadie sabe dónde encontrarlo, por lo que se busca a toda prisa un sustituto. La tarea recae en un carnicero, que pretende obtener a cambio una suma considerable.

Y entonces sobreviene el horror más espantoso:

Diomede Marinelli, cronista de la Revolución, escribe el 11 de setiembre: "Hoy se ha decapitado a Luisa Sanfelice. Ha estallado un tumulto en la plaza del mercado. Doña Luisa ya había estado dos veces a las puertas de la muerte, pero había logrado zafarse. Esta vez no se ha librado".

Marinelli nada cuenta de la ejecución, que es crudelísima. Asustado por la tarea que había de realizar, el inexperto verdugo falla el primer golpe: clava el arma a la condenada a la altura de la clavícula, desgarrándole el hombro. Gritando, cubierta de sangre, Luisa trata de huir, pero el carnicero la agarra y la degüella con un cuchillo, como un cordero pascual. 

Y, junto con la vida de Luisa Sanfelice, acabó la República Partenopea, ambas de manera lo más brutal posible.         

jueves, 15 de agosto de 2013

Clickbank, banca de Internet, banca trilera

Decir que los banqueros están o son remisos a pagar lo que deben es como señalar una redundancia. Pero que parezcan regodearse en ello es un recochineo.

Se puede pensar que, desde su prepotencia no habrán reparado en que todavía no han satisfecho mis pequeñas cantidades, pero, a la hora de cobrarme, ellos no le hicieron ascos a mi dinero, aunque fuera poco.

Claro que, también cabe la posibilidad de que la empresa que aseguraba devolvería el dinero, del mismo modo que me dio la brutal patada, quitándome los pretendidos privilegios, a la vez que hacía ver que era yo quien no quería ese trabajo, llevándose bonitamente mi primera encuesta, evitando pagarme el dinero generado por hacerla, así como los bonos que ofrecían por ella, haya sido la verdadera tramposa, incumpliendo todas sus promesas y dejándome en la estacada sin ningún remordimiento ni ápice de ética.

No contentos con ello, me sacaron de su membresía, ¡qué pretenciosa suena esta palabra!, sobre todo en ellos, que a la postre, han resultado ser unos embaucadores, sean los de Last Pass, sean quienes hacen de intermediarios, con ese Alex Berezowsky, otro pseudónimo quizás, a la cabeza.

En un primer momento, consternada, horrorizada, pensé que había sido yo quien no había estado a la altura de tan sublime negocio. Típica reacción de una mentecata con la autoestima esa tal vez bajita.

Ahora me digo que eso ha de servirme de lección, aunque cualquiera sabe, cuando mis ojos, mi ojo derecho clama resarcirse por las horas de tormento a que les sometí, y no sólo a ellos sino a mi oído  hábil, haciéndole oír tanta palabrería, productiva sólo para ellos.

Lejos de mi intención el pretender ofenderles, pero ese sonsonete de acento sudamericano me resultaba, de entrada, penoso a efectos de concitar mi atención.

Resulta significativo, por lo demás, que también el de Facebook sea sudamericano (a tener en cuenta: Gabriela Torres, Gabriel Blanco).

Todos esos perfiles que neciamente hice, sólo contribuyeron a que ellos se hicieran su composición de lugar, obtuvieran mi perfil, lisa y llanamente. ¡Hay dama boba, ay! Mortificante por demás.



sábado, 8 de junio de 2013

En proa a la desesperación (lugar común, literario, copiado...)

Pues sí, tal vez por ser pista rodada para mí, me sentiré a mis anchas en esa nebulosa, quizá ambigua 'región' (como el infierno, que el Benedicto papa se encargó de erradicar, descolocando a sus seguidores -de antaño, será, pues no concibo que los haya ahora, aunque parece que haberlos haylos-.

Habrá gente aprendida, no lo discuto, pero el tiempo, esa tremenda dimensión, abstracta o no, a veces, ese sí que rige para todos, y lo que maravilla es cómo disponen de ídem para tanta cosa como parecen hacer, algunos.
Tal vez sea la voluntad el, digamos, condicionante, revulsivo, y puede que abrasivo, o yo que sé que otro adjetivo rebuscado o tontaina aplicarle, aunque está visto que algo, y bien potente, les impulsa...

Parece cierto que más páginas dejan escritas los que intentaron algo, aunque sea pergeñando un proyecto que naufragó -soy, se diría, remiso a usar la palabra tabú tal vez, de 'abortado'-, que gestas brillantes, creadas en un desvarío de la noche a la mañana. Aunque bodrios yo no quiero firmar, claro.

domingo, 31 de marzo de 2013

Un papa invasivo

¡Cuánto eco mediático para ese papa, con el un tanto chocante nombre de Francisco! Además, cuando lo escriben o dicen, parece como si te lo restregasen por las narices, en un deseo de metértelo como sea, de incrustártelo, de que lo interiorices.
Si los que nos sentimos en las antípodas de esa gente, la clerigalla en general, actuásemos así... Claro que, nada más formularlo, se te antoja de lo más improbable. Nosotros vamos de forma mucho más humilde y discreta.
Vaya con la presidenta argentina, a la que creía yo laica, yendo a darle el parabién -a lo mejor, con mantilla española y toda la pesca, ésa también-.
Menudos mentirosos embaucadores que acaban siendo muchos. En cuanto al papa, no hace falta decir que actuará en la línea que llevan todos ellos, pero bueno, si se dijera 'con su pan se lo coman' y fuese así, pero son una pesadilla, una pejiguera, malvada y, desde luego, poderosa. Y con eso de "respetar", tienes que soportar ver comportamientos en tu entorno próximo que te escandalizan (eso, según nos machacaban en tiempos, el mismo Cristo lo condenó). Mujeres a las que les destruyeron la juventud, internándolas en conventos por haber sido un poco alegres, espontáneas y desenvueltas, retornan al redil -del que en realidad no se alejaron mucho-, olvidando la iniquidad cometida con ellas, renunciando a ser fieles a sí mismas a su propia dignidad.
Y es que lo tengo muy crudo, en ese círculo donde me desenvuelvo, y lo tendré aún más, a medida que pase el tiempo, en esta ciudad tan cerrada, donde no parece concebirse prácticamente ningún acto ni celebración que no pase por la bendición de un cura, de la Iglesia católica, no digamos un funeral, bueno todo eso que rodea las exequias.
Y eso que España se dice estado laico. Ya con los suciolistos galosos se leía esa impostura, esa patraña, así que con los hiper católicos peperos, gavioteros, si capisce ancora meglio...       

¿Que será más, fascista o nazi, el jambo?

En referencia a ese Tamburri, que dicen es profesor, me pregunto qué parentesco tendrá con aquel médico que ejercía en la empresa donde yo trabajaba por entonces -año 1984-. 
Cuando fui, aquel día al botiquín a que me viera, me diagnosticó un trancazo, y a las pocas horas estaba yo en coma con meningoencefalitis. 

Lo recuerdo peinado según la estética nazi, con raya en medio, mechones caídos a los lados de la frente, y un sempiterno aire de suficiencia.

¡Qué liso y llano se lo hemos puesto a esa gente! Habrían venido de Italia cuando Mussolini perdió, y aquí tuvieron toda clase de facilidades.

No conformes con que se les diese asilo, estos miembros de la quinta columna de la caverna española, nos pretenden echar de nuestra tierra y decirnos cómo hemos de vivir, lo que seguramente hará ese manipulador de mentes jóvenes, tan malévolo él.  

miércoles, 27 de marzo de 2013

MÉDICOS, esa patulea

Desde los lejanos años -era muy joven- en que me realizaron la primera operación de estómago -la hizo un médico militar, quien, según he sabido después, se ejercitaba con los soldados que volvían heridos del frente. A ellos, no sé cómo los dejaría, pero a mí me desgració de por vida. Una segunda intervención, no menos brutal (quizá por lo débil que me encontraba) no mejoró las cosas, con todo y ser en el Opus, que se consideran los más listos y eficientes. No quiero ni pensar en cuánto habrían facturado a la Seguridad Social de entonces, pues no tenían empacho para proponer operaciones y apaños varios, como, por ejemplo, operarme de los pies que ya habían sido operados de otra cosa; esta vez de pies planos y, simultáneamente, el desalmado de turno propuso operarme de la nariz, cosa que no quise.
Después, al considerar que no me habían dejado bien del todo los pies en la primera operación, le pedí al traumatólogo que me lo rectificase y, ¿qué hizo él? Sin decirme oxte ni moxte, me opero el dedo siguiente, contiguo, digamos, y lo tengo torcido. Ya no quiero, claro, que me lo enderece, que se opere él.
 La continua y fuerte anemia posibilitó que atrapase un virus por un oído, que me destruyó, dejándome en coma con meningo-encefalitis.
Sucedió a eso el fastidiarse el ojo del lado opuesto -el oído, fue el derecho, el ojo, el izquierdo, para equilibrar, por una maculopatía.
Pues bien, a día de hoy, los síntomas que refiero no sé si son creíbles o no, pues los distintos galenos no han podido no ya curarme, ni siquiera saben de qué hablo.
Salen con ambigüedades, pero pocos, a pesar de lo exiguo de su ciencia, te rebajan la tarifa, y les vale todo.
En esta ciudad, en esta tierra, se les considera una especie de santones, superiores al común de los mortales, ¿por qué? En primer lugar, si han estudiado ha sido gracias, seguramente, a las ayudas -vía impuestos- de otras gentes que no hemos podido acceder a tan gloriosas instancias. En segundo, esos galenos bien situados, apesebrados, parecen impedir que otros colegas suyos más jóvenes que llegan a esa palestra lo tengan más fácil.
En la fecha en que efectuaron mi salvamento, mi rescate, del coma y todo aquello, lo consideré una gran suerte. Actualmente pienso que lo que mueve a esos figuras es, más bien el lucirse.
¿Seré presa de la subjetividad, únicamente?. (Y en ese punto, los que entran a suertes son los comecocos, me parece). Al menos Jean Baptiste Poquelin -léase Molière- se ensañó con ellos con gracia y sarcasmo, otro autor, muy posterior en el tiempo, éste y en otro género literario, los puso en solfa a los psico terapéutas en una novela policíaca que me gustó mucho, ¿por qué no he de hacer yo algo parecido y amortizar tanta rabia, tanto sufrimiento...?  

martes, 26 de marzo de 2013

Jabier Salutregi y 'Egin'

¿Por qué se habla tan poco -o nada- de este señor que fue director del periódico Egin? El mismo periódico que el juez Garzón hizo cerrar, dejando en la calle a tanta gente, destrozando su maquinaria, reduciendo a nada sus instalaciones, hundiendo en la más afrentosa miseria, no sólo a Salutregi, sino a sus colaboradores y entorno, pues si él sigue en la cárcel, como creo, ¿hasta cuándo ha de durar semejante injusticia?

Claro que, con tales gentes en el gobierno, en países de vocación tan imperialista, como demuestran ser,  tanto los peperos españoles  como los socialistos franceses,  o sea la otra cara de la misma moneda, ¿qué se puede esperar? 

Es un encono tan irrazonable el que demuestran tener contra determinadas gentes, temas, idearios... Por simplificar, y haciéndome eco de otros que ya lo han visto así, diré que es por querer independizarnos, no formar parte de esa UNA GRANDE Y LIBRE suya.     

Otros, como ésos de las asociaciones de víctimas -del terrorismo, que califican ellos-, tan bien pagadas por lo demás, que cultivan un odio tan desmesurado como interesado, pues el fomentarlo les viene siendo, ya hace tiempo, tan rentable.

Tomemos, por ejemplo, a esa Pedraza, presidenta de una de ellas, la más agresiva, o a la Pagazaurtundua, hermana de un ertzaintza asesinado por ETA, según dicen, yo no estaba allí, ¿pretenden hacernos creer que  esta última, por ejemplo, le tenía tanto cariño a su hermano, como quiere que creamos? Sí que es comprensible que se rebele ante su muerte, injusta e innecesaria como todos los asesinatos, o la postura de A. Pedraza, que igual ni es familiar de ningún asesinado. Es pura venganza y una estrategia contra todos los que disienten de su aplastante modo unitario de pensar. 

No deja de tener su triste gracia, considerando la violencia que ellos ejercieron hace 500 años con toda Navarra, en las distintas etapas de su despedazamiento (Gipuzkoa, Araba, Bizkaia), y conquista de ella, de su golpe de estado del 36, de tantos aplastamientos en las diversas guerras carlistas... Jamás han dejado de ejercer su sañuda violencia, con las detenciones, abusos monetarios y de otra índole, TORTURAS...
Pero eso no les consta que sea condenable, a estos infames que no dudarían en repetir la guerra del 36, aunque tan vencedores y triunfadores se muestren.

No se comportan mejor que los colonos israelíes en Palestina. La ley de los cobardes, como practican aquéllos allí: en lugar de haber ido a por los nazis, en bloque y no uno ahora, otro después, y ayudados, entonces por los anglosajones; y ahora y siempre, por los yankis, hasta por el mismo Obama, otro despreciable premio Nóbel...  
Pero es más fácil arremeter contra los palestinos y apropiarse de sus territorios y matarlos, "porque les atacan antes ellos"... ¡a pedradas!  

Siento mucho que te fueras, Chávez

La verdad que sí, teniendo en cuenta que otros muchos siguen ahí, gozan de buena salud y hemos de soportarlos, aunque nos resulten onerosos de mantener
Me estoy refiriendo, por supuesto, al fantoche que te mandó callar, un vejestorio al que, aunque le hagan los trajes a sus medidas -desmesuradas-, el último que le vi me hizo pensar que le sentaría mejor a un hipopótamo adulto que a él.
Ese figurón, lamentablemente, te ha sobrevivido, a costa de estancias en clínicas donde le operan una y otra vez -lo que seguro le sale gratis, gracias a nosotros los contribuyentes-, que también nos vemos expoliados por su familia de ladrones y parásitos.

Te confieso que pocas veces he sentido a alguien tan cercano, te he admirado tanto, me adherí enseguida a tu causa.
Sé que estos que me rodean, incluso en este sitio donde me proporcionan dominio y me alojan gratis, están lejos de compartir este sentir, puede que hasta tu solo nombre les resulte, les resultara ya odioso mientras viviste, por todo lo que representaba, así como tu incansable lucha contra las injusticias.

Pero he de superar el dolor que siento porque te hayas ido demasiado pronto y desear con todas mis ansias que el pueblo de Venezuela, tu pueblo, al que dejaste sin corazón al morir, siga tan luchador y tu heredero, Maduro, no no se amilane ante tanto imperialista y siga tu misma línea.

Fíjate, con la poca simpatía que les tengo a todos los militares y demás castrenses -¡vaya palabrota! (ignoro si los policías de las distintas 'órdenes' también lo son), sin dudarlo los incluyo en ese rechazo.
Pues bien, tú eras comandante (a veces he creído que sólo era un título honorífico) y a pesar de ello me caías tan bien...

¡Vivirás en mi recuerdo, irrepetible Hugo Chávez, orgullo de América!

El mundillo editorial, ¿literario?

No acabé de entender -¿o debería decir de compaginar?- la razón por la que, al final de la pasada manifestación exigiendo aclaraciones sobre la desaparición de la CAN, nos sirvieron como colofón la intervención -muy buena, impactante lo que dijo, mediante su hermosa voz de ¿barítono? el escritor M. Sánchez Ostiz.
Es que, leyendo sus diarios de la década 1999-2000, hay pasajes en los que parece decantarse por un ideario un tanto parcial, criticando de manera contundente y descalificadora a unas gentes más cercanas a él, me parece, que ésas que se consideran intachables. Esto último, una vez escrito me resulta una tontería, porque su extracción es burguesa y acomodada, así que más cerca ha tenido a esos respetables que han solido formar parte de la burguesía, de clase media sobre todo, que a esas otras gentes a las que censura, más en una ciudad de provincias como ésta   (aún se precisa rascar poco para que salga esa mentalidad).

Luego está lo de sus casas: ¡vaya las que ha tenido! Y parece vivir desahogadamente, casi a diario va a restaurantes, con su familia y amigos -aunque éstos sean de su entorno de trabajo-

Pero, eso sí, no hace más que quejarse de lo difícil que lo tiene en el terreno precisamente literario, lo de prodigarse en publicaciones, en periódicos en este caso. ¿Miraría a su alrededor, este hombre, alguna vez?

Claro que deberé leerle en alguno de sus libros, a ver qué me parece. De este tomo de los diarios, me apuntaría todo, o casi, tan original me resulta.

Hay que puntualizar que, viniendo de mi, que no he formado ni formo parte de ninguno de los círculos, ni literarios ni casi sociales en general, ay de mí..., no tiene gran repercusión, supongo.
Tan marginal he llegado a ser, que no existo. Claro que eso no es más que una consecuencia, una opción voluntaria.      

viernes, 8 de febrero de 2013

No me creo una catastrofista

Me desespero cuando percibo que ciertas gentes no ven lo mismo que yo en esta degradación, alteración climática.
Me descubro, tras esos episodios de frustración, recordando lo que nos inculcaban a machamartillo en mi infancia sobre aquellos profetas que predicaban en desierto, aquellos que no encontraban la cuota necesaria de justos y veían cómo sus coetáneos se encaminaban al abismo de la destrucción sin querer cambiar su modo de vida. 

Hoy mismo, solamente he recorrido un trecho, no largo, de calle y el viento soplaba en ráfagas tan violentas que no permitía protegerse de la lluvia -no sé si era aguanieve-; poco ha faltado para que me derribase. 

También la nieve que cubría la pasarela sobre la autopista estaba resbalosa, bien por estar semihelada, bien 
porque el mismo hecho de ser tan húmeda la hacía poco firme. Estos fenómenos me han atemorizado y he vuelto pronto a casa. Pues bien, al poco de regresar, el viento ya no era tan brutal, incluso apenas se notaba. 

Quiero significar que es como si algún, algunos malvados lo hubieran programado así, más o menos; o si no, 
de tanto como se ha manipulado la atmósfera, de tanto como se le agrede al planeta en general, termina por salir por sus fueros y bien desquiciado, por lo que se ve. 
Se puede comprobar lo manga por hombro que va todo, pues no bien ha terminado de nevar y hay una capa consistente, empieza de nuevo a llover, y con viento fuerte, para completarlo. 

Ese monte nuestro va a disolverse como un azucarillo. Los pobres animales y plantas son quienes lo sufren. 

Cuando veo a gente que lleva a sus perros mascotas a pasear por allí, no puedo menos de comparar el destino tan dispar de las distintas especies de animales: unas, desaparecidas, extintas, incluso, otras pasando mil penurias y los canes, sin embargo, porque unas gentes mimadas lo quieran, son tratados con toda clase de consideración, lo que apruebo, aunque eso de verlos con esos abrigos que les ponen, tan ridículos algunos, me parece excesivo. 

O, como una mujer, que quiso impedir que su perro bebiera del agua de un charco. Hizo, posiblemente, lo mismo que con sus hijos, que le acompañaban: ¡no te manches...! y todo eso que les dicen algunas medio neuróticas.

Mi recuerdo va ahora para aquel último ejemplar, una hembra, de sarrio, que murió aplastada por un árbol, sin que el Gobierno, el aragonés en este caso, hubiera tomado ninguna medida para protegerla. Sin embargo, según leí, años antes, cuando inauguraron un mirador, creo recordar, en ese mismo monte, a las autoridades que acudieron, les sirvieron, como gran cosa, supongo, carne de sarrio, los muy...            

domingo, 27 de enero de 2013

Pamplona, ramplona, tu monte s'esmorona (y tu economía, también)

Nuestro monte -más próximo- se desmorona. Habrá que hacer algo, digo yo, para salvarlo. Esa ridícula gente, han cerrado el paso al camino en el que hicieron echar grava, y los otros desprendimientos, corrimientos de tierra y piedras, los han ignorado. Y así hay que estar, sin poder transitar, y esperando a que les apetezca hacer algo. Alguien que conozco, de muy buen conformar y que cree a pie juntillo lo que dicen ellos, sus promesas, enseguida les concedió su indulgente credulidad, comentando que sería tonto que emprendiesen ninguna acción ahora, por la mucha humedad que hay por todo el monte (y barro, y arroyos de agua por el medio de los caminos...) Ya lo podían haber previsto y evitado, pero como no hacen nada (como bien decía alguien del ex presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, de UPN). Si bien, cobrar, cobran muchísimo, entre sueldos, comisiones, dietas.       

sábado, 12 de enero de 2013

Marga asesina

Bien, pues, para que el título concuerde con lo que sigue, diré que esa marga del monte y la Yolanda se combinan para que el personal se pueda partir la crisma con facilidad, por el estado en que están los caminos, cortesía también de sus paniaguados de vehículos varios, empezando por los destrozamontes, esos enormes camiones que mandó a despojar de árboles en la peor época posible, dejando previamente la tierra degradarse (lo único que suelen hacer es sacar piedras de esos caminos; seguro que para ponérselo más cómodo a los vehículos). ¡Qué desgracia de monte! Es tal el nivel que gastamos aquí, que me atrevería a decir que a casi toda la gente que va a él le parecerá eso normal, o se la trae al pairo. no excluyó, ni mucho menos, a los de las bicis: como no pueden ir por el lado de la pista, últimamente, debido también al extraño clima que hace, hay una humedad continua, y eso sin llover, y unos barrizales en los que, en determinados tramos, te puedes hundir hasta la cintura. Y bueno, qué desgracia de paisaje, paisanaje (sobre todo éste), país...
¿Cómo llega un partido como UPN a tales cotas de poder? No es precisamente porque hayan hecho -ni menos hagan actualmente- las cosas bien, y aun así, parece que se le ha perdonado todo, visto la de años que llevan agarrados a la sartén. Cité yo, en una alusión a ellos, que ya Amadeo Marco, que tantos años se mantuvo también en la poltrona y se me dijo que ese señor no era de UPN; sin embargo, a mí me parece que fue un precursor de los del partido actual.
Para mí es un enigma que personas como la farmachuta presidenta, (los farmacéuticos en general me merecen respeto),que carecen talmente de estatura (sobre todo moral) para el cargo, ya que ni ella ni Sanz han demostrado tener ni cultura ni sensibilidad; la estima por la genuina cultura de Navarra, ha brillado en ambos por su ausencia; no digamos su historia como Estado europeo que fue, esto no han cesado de tergiversar, uniendo sus esfuerzos a los de sus colegas españoles en el gobierno, para falsearlo y escribir después sus mentiras incluso en libros de texto que hacen estudiar a navarros en pequeño.
En lo personal esa mujer actúa siempre como una señora feudal (trasunto de los que abundaron en el territorio español), tan distinto en sus estructuras sociales del que nos arrebataron a los navarros.
Que yo sepa, de sus proyectos y realizaciones faraónicas nunca ha pagado un céntimo: todo le ha valido, todo le ha salido gratis. Ella persevera más que sus oponentes, puesto que de tantos de sus pufos ya ni se habla, y así, vence.
Se me dirá que por qué voy  a un monte tan cochambroso: yo voy por necesidad, problemas de estómago... No deja de ser difícil de entender, no obstante, en días en que, como ayer, me metí en una especie de pasadizo con bastante vegetación (por evitar el barro) y notaba, al no encontrar una salida cómoda, según pasaba el tiempo, como me iba costando más respirar (soy alérgica a bastantes cosas) Lo significativo es que no me había hecho demasiado caso nunca, pero ayer lo experimenté sin que me quedaran dudas...