Pues sí, tal vez por ser pista rodada para mí, me sentiré a mis anchas en esa nebulosa, quizá ambigua 'región' (como el infierno, que el Benedicto papa se encargó de erradicar, descolocando a sus seguidores -de antaño, será, pues no concibo que los haya ahora, aunque parece que haberlos haylos-.
Habrá gente aprendida, no lo discuto, pero el tiempo, esa tremenda dimensión, abstracta o no, a veces, ese sí que rige para todos, y lo que maravilla es cómo disponen de ídem para tanta cosa como parecen hacer, algunos.
Tal vez sea la voluntad el, digamos, condicionante, revulsivo, y puede que abrasivo, o yo que sé que otro adjetivo rebuscado o tontaina aplicarle, aunque está visto que algo, y bien potente, les impulsa...
Parece cierto que más páginas dejan escritas los que intentaron algo, aunque sea pergeñando un proyecto que naufragó -soy, se diría, remiso a usar la palabra tabú tal vez, de 'abortado'-, que gestas brillantes, creadas en un desvarío de la noche a la mañana. Aunque bodrios yo no quiero firmar, claro.