Blog de aficionado, no centrado en temas mas todo se andará. Espero integrarme bien al bloguerío ese, desde mi humilde puestecillo.
Texto no restringido
Aunque, si bien se piensa, ¿de qué sirve mucho texto, mucho vocabulario, si la gente -el elemento joven, sobre todo, diría- utiliza tan poco vocabulario ya (¿a lo mejor es que le ha dado mucha carga, a ese poco?)
viernes, 27 de agosto de 2010
Obras de teatro
En buena parte de lo escrito por autores del siglo XVII, como Agustín Moreto y Cavana, en "LA OCASIÓN HACE AL LADRÓN", las tramas se sustentan o nutren del estatus de la mujer en aquella hermética sociedad del llamado Siglo de Oro. La salvaguarda del honor de las hijas de familia -entiéndase de la honorabilidad de su estirpe por encima de todo, incluída la vida de estas descendientes. O su felicidad futura, pues a menudo suelen entregarlas a un quídan mequetrefe. Lo indignante, como en la comedia en cuestión, es que la prota/heroína, diga que le quiere al embaucador de turno... ¡Ay, mil perdones, que además de desguazar el final de una comedia teatral, hablo con mentalidad, se diría, de quien fagocita series televisivas. Bien, pues esas damas pasan de ser regidas por un pater familias autoritario a los brazos, eso sí, de un marido rígidamente esnob en lo concerniente a la respetabilidad -como puede ser en la actualidad- al dictado del férreo código de marras, honorable a machamartillo, como salido de manos de varones catoliquísisimos. Claro que ahí estaba también en pleno auge, la limpieza de sangre, la casticidad, el catolicismo a ultranza... Lo que a buen seguro tuvo pilas de gran durabilidad, visto lo que se percibe en el entorno e hispanidad imperante.
Monte Ezkaba, monte Ezkaba, monte de la montería...
Pues sí, a vueltas con el tema -¿monográfico- Ese monte, estoy segura de que es comunal, en cuyo caso, ¿quién decide cuánto lote de madera sacar de él, y bajo qué criterios? Es propiedad de varios municipios, no sé en qué proporción. Me pregunto ahora mismo, si el de Iruña/Pamplona, como el mayor y capital, decidirá aplastando, como es habitual, la minoría. ¡Qué tremenda dejación hemos hecho, de nuestros derechos, los súbditos de esos caciques/señores gobernantes! Eso de la cantidad de troncos a talar, se me ocurrió uno de esos días en que te das cuenta de que las motosierras no parecen poder parar. Ayer vi, además, la enorme -y lenta máquina -'machacadora'- que subía (me pregunto hasta dónde), pulverizando la tierra de la pista, anchísimo camino con poca apariencia de cortafuegos, la que debería ser, a mi juicio, su finalidad primordial, si bien es la de carretera, exclusivamente. Sin embargo, aunque eso haga con la tierra dicha máquina, cuyo arcilloso color sugiere el aspecto de una playa fina -también se asemeja al a/serrín-, el concienzudo machaque que efectúa esa mole, no parece afectar igual a la marga -supongo, ¡qué sabré yo!- de color gris existente en otros amplios tramos de esa pista. Pero no, que marga será la tierra de color blanquecino de la cara sur del Ezkaba, y la tierra gris será de la misma índole (naturaleza) que la 'tufa' de las orillas del río de mi niñez...
miércoles, 18 de agosto de 2010
Bajo nivel de sensibilidad
¿Por qué a la gente que va a ese monte -y posiblemente, actúan lo mismo en otros- no le molesta, como a mí, el estado en que ha quedado? Son todos, al parecer, bastante egoístas, pues, si les pasas revista, unos van a correr -aunque, a menudo, a pleno sol y con el higadillo medio fuera, de tan castigado o por su poca costumbre- Luego están los que van únicamente a dejar basura, grande, a veces, y pequeña (sus asquerosos pañuelos desechables, lo que consumen, que, como buenos comodones y consumistas -de las tres 'Cs': cochinos, comodones, consumistas-, tiran los envases allí donde les va, en vez de llevarlo al contenedor, como hago yo, claro. Por otro lado, robaron, ya hace tiempo, toda la fuente, antigua y de cobre o algún metal así, y no hay ni agua. Cuando están las nueces más o menos maduras, van a cogerlas, como en los peores años de penuria. Van a por moras, piñas, setas, caracoles. No conciben sino el expolio y la explotación, al otro nivel sobre todo, como se demuestra por los árboles que plantan, pinos, que cortan al tiempo, sin preocuparse de lo pelado que lo dejan, como ahora, que en el tramo que yo más recorro, se pueden ver más calveros y ramas por el suelo, que árboles erectos.
domingo, 18 de julio de 2010
+ o - embrollada
miércoles, 9 de junio de 2010
Si otros sí, ¿por qué yo no?
Lo digo porque no he de dejarme apabullar, de ahora en adelante, con tanta facilidad -yo sé de que hablo-
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