Texto no restringido

Aunque, si bien se piensa, ¿de qué sirve mucho texto, mucho vocabulario, si la gente -el elemento joven, sobre todo, diría- utiliza tan poco vocabulario ya (¿a lo mejor es que le ha dado mucha carga, a ese poco?)

miércoles, 2 de mayo de 2012

Monte Ezkaba, te quiero monte, y no vertedero.

Bien, pues entraré en materia con algo leído recientemente: hablaban del teleférico que se proponen instalar en dicho monte, el que supuse será para que las personas que quieran subir al fuerte -descendientes de los que padecieron prisión, enfermedades y penurias, en sus mazmorras, lo que merece mi respeto, cuando menos. Ahora bien, que tras tantísimo tiempo ignorando y ninguneando dicho monte, dejándolo degradarse sin tomar ninguna medida para evitarlo, sin haber plantado árboles de otras especies que pinos, que podrían estar ya bien frondosos y reforzando su desustanciada tierra. Bien al contrario, introdujeron para la tala de ciertos pinos, ya dañados -por ejemplo, en la última, tan mal efectuada-, grandes máquinas como para obras públicas, permitiendo el acceso al monte de todo tipo de vehículos pesados y machacantes. El tránsito de ovejas, aunque no se trate de un rebaño, sino de un hato no grande, e invariablemente por sus tramos más castigados por el hielo, con el barro subsiguiente, debido a los súbitos cambios de temperatura, básicamente, por la alteración climática, deja los caminos en un estado tremendamente degradado. Sumadas todas las agresiones a ese monte -basuras, vehículos, ovejas... no se comprende que quien lo tiene a su cargo pretenda pasar olímpicamente de su cuidado y meterse en tales obras como todo un teleférico, dejando sin resolver lo que queda por debajo el fuerte y las repulsivas antenas.