Blog de aficionado, no centrado en temas mas todo se andará. Espero integrarme bien al bloguerío ese, desde mi humilde puestecillo.
Texto no restringido
Aunque, si bien se piensa, ¿de qué sirve mucho texto, mucho vocabulario, si la gente -el elemento joven, sobre todo, diría- utiliza tan poco vocabulario ya (¿a lo mejor es que le ha dado mucha carga, a ese poco?)
viernes, 27 de agosto de 2010
Obras de teatro
En buena parte de lo escrito por autores del siglo XVII, como Agustín Moreto y Cavana, en "LA OCASIÓN HACE AL LADRÓN", las tramas se sustentan o nutren del estatus de la mujer en aquella hermética sociedad del llamado Siglo de Oro. La salvaguarda del honor de las hijas de familia -entiéndase de la honorabilidad de su estirpe por encima de todo, incluída la vida de estas descendientes. O su felicidad futura, pues a menudo suelen entregarlas a un quídan mequetrefe. Lo indignante, como en la comedia en cuestión, es que la prota/heroína, diga que le quiere al embaucador de turno... ¡Ay, mil perdones, que además de desguazar el final de una comedia teatral, hablo con mentalidad, se diría, de quien fagocita series televisivas. Bien, pues esas damas pasan de ser regidas por un pater familias autoritario a los brazos, eso sí, de un marido rígidamente esnob en lo concerniente a la respetabilidad -como puede ser en la actualidad- al dictado del férreo código de marras, honorable a machamartillo, como salido de manos de varones catoliquísisimos. Claro que ahí estaba también en pleno auge, la limpieza de sangre, la casticidad, el catolicismo a ultranza... Lo que a buen seguro tuvo pilas de gran durabilidad, visto lo que se percibe en el entorno e hispanidad imperante.
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