¡Cuánto eco mediático para ese papa, con el un tanto chocante nombre de Francisco! Además, cuando lo escriben o dicen, parece como si te lo restregasen por las narices, en un deseo de metértelo como sea, de incrustártelo, de que lo interiorices.
Si los que nos sentimos en las antípodas de esa gente, la clerigalla en general, actuásemos así... Claro que, nada más formularlo, se te antoja de lo más improbable. Nosotros vamos de forma mucho más humilde y discreta.
Vaya con la presidenta argentina, a la que creía yo laica, yendo a darle el parabién -a lo mejor, con mantilla española y toda la pesca, ésa también-.
Menudos mentirosos embaucadores que acaban siendo muchos. En cuanto al papa, no hace falta decir que actuará en la línea que llevan todos ellos, pero bueno, si se dijera 'con su pan se lo coman' y fuese así, pero son una pesadilla, una pejiguera, malvada y, desde luego, poderosa. Y con eso de "respetar", tienes que soportar ver comportamientos en tu entorno próximo que te escandalizan (eso, según nos machacaban en tiempos, el mismo Cristo lo condenó). Mujeres a las que les destruyeron la juventud, internándolas en conventos por haber sido un poco alegres, espontáneas y desenvueltas, retornan al redil -del que en realidad no se alejaron mucho-, olvidando la iniquidad cometida con ellas, renunciando a ser fieles a sí mismas a su propia dignidad.
Y es que lo tengo muy crudo, en ese círculo donde me desenvuelvo, y lo tendré aún más, a medida que pase el tiempo, en esta ciudad tan cerrada, donde no parece concebirse prácticamente ningún acto ni celebración que no pase por la bendición de un cura, de la Iglesia católica, no digamos un funeral, bueno todo eso que rodea las exequias.
Y eso que España se dice estado laico. Ya con los suciolistos galosos se leía esa impostura, esa patraña, así que con los hiper católicos peperos, gavioteros, si capisce ancora meglio...
No hay comentarios:
Publicar un comentario